SERVICIOS PROFESIONALES

Asesoría Actividades Físicas y Deportivas


SERVICIOS DE ENTRENAMIENTO DEPORTIVO

  • Plan individualizado de preparacion fisica
  • Plan entrenamiento individualizado: maratón, media maratón, carreras populares, carreras de montaña, carreras de orientación, canicross, campo a traves, etc.
  • Clubes de Corredores Populares (entrenamiento club y/o por grupos de nivel)
  • Plan entrenamiento individualizado atletismo en pista (800/1500/3000/5000/10000/obstáculos).
  • Plan entrenamiento Marcha Atlética
  • Preparación física equipos

SERVICIOS DE PSICOLOGÍA DEL DEPORTE

  • Preparación psicológica individual y equipos
  • Asesoramiento  a entrenadores
  • Asesoramiento para padres y madres de deportistas
  • Cursos de formación de técnicos deportivos

SERVICIOS DE DIRECCIÓN DEPORTIVA

  • Dirección de programas de Alto Rendimiento Deportivo
  • Dirección de programas de Tecnificación Deportiva
  • Dirección de Escuelas Deportivas

“ENTRENADOR ON-LINE …”

 

“ENTRENADOR ON-LINE …”

Internet ha llevado hasta nuestros hogares la posiblilidad de acceder a información a cualquier hora, información de todo lo imaginable, de cualquier lugar, en cualquier idioma (y traducirla). Los buscadores han hecho realidad los cerebros electrónicos de las películas de ciencia ficción de los setenta y ochenta del siglo pasado, referencia que a algunos todavia nos cuesta acostumbrarnos a mencionar. Escribes una o varias palabras, haces una pregunta y, mejor o peor, encuentras una respuesta, un documento, un enlace.

La red tiene muchos peligros pero esperemos que siempre le superen en número las ventajas. Una de estas es la posibilidad de que deportistas o quienes quieran por cualquier motivo realizar actividad física de forma organizada, puedan encontrar asesoramiento, programación, dirección y control de sus entrenamientos o actividades físico-deportivas.

Disponer de un Entrenador Personal hasta ahora solo estaba al alcance de unos pocos o condicionado por factores como la proximidad, coincidencia horaria, adaptarse a todo ello o nada. Tenía que ser el técnico del club, el monitor del gimnasio, el preparador físico del equipo y por lo general siendo imprescindible que las sesiones fueran presenciales.

No se puede negar en muchos casos la necesidad de la presencia de un técnico deportivo mientras su pupilo, cliente o deportista ha de ejecutar una serie de ejercicios, sobre todo en situaciones de aprendizaje o que requieran información inmediata del resultado de la ejecución por parte de un observador experimentado. Pero en la actualidad en muchas otras situaciones y gracias a una mejor cultura deportiva y mayor accesibilidad a gran variedad de materiales e instalaciones, muchas personas, deportistas no necesariamente profesionales, pueden llevar a la práctica programas de entrenamiento, preparación física, etc. en el horario que deseen y en el lugar que quieran, siguiendo las instrucciones del plan que les haya proporcionado el profesional que hayan elegido y que puede encontrarse en su misma ciudad o al otro lado del mundo gracias a la comunicación via internet.

Por lo tanto, exceptuando entre otras, situaciones de iniciación deportiva o tecnificación y aquellas donde la presencia de un técnico es imprescindible, en el caso de sujetos adultos con una experiencia-cultura deportiva minimas, disponer de acceso a internet les puede permitir contactar con un profesional que les proporcione los programas de organización de su actividad física, planes de entrenamiento, asesoramiento, etc.

Tu entrenador-asesor deportivo trabajará para ti estés donde estés, solo necesitarás un móvil o un ordenador desde donde enviar y recibir correos electrónicos, imágenes o incluso comunicarte por medio de una videoconferencia.

El trabajo propuesto a realizar dependerá de cual sea tu deporte y/o de tus objetivos personales. Los ejercicios y diseños de las sesiones del plan se adaptarán a los medios de que dispongas, por ejemplo, espacio en tu misma casa, espacios naturales o urbanos próximos, acceso a instalaciones deportivas y también si tienes o no materiales como por ejemplo, bicicleta, pesas, pulsómetro, etc. Conocer con exactitud los recursos con los que puede contar el cliente es un paso ineludible previo a la programación de sus entrenamientos.

Una buena determinación de objetivos facilitará mantener la motivación para llevar a cabo, día a día, las sesiones que con esfuerzo y no sin disfrute, contribuyan a desarrollar un proyecto personal o alcanzar metas deportivas.

De igual forma pequeños clubes deportivos, como puede ser el caso de corredores populares, pueden con un coste mínimo por socio, contar con un profesional que oriente sus entrenamientos semanales para participar, por ejemplo, en un Circuito de Carreras o en la próxima Maratón. Los planes pueden ser individualizados, por grupos de nivel y también por grupos de horario de entrenamiento.

Tener un Entrenador Personal On-line te facilita un servicio profesional sin necesidad de desplazarte o comprometerte en un horario determinado. Como en otras facetas de la vida asegurate de que te pones en manos de alguien con las titulaciones y experiencia adecuadas.

Esta es una solución para quienes no cuentan en su entorno próximo con un técnico deportivo que dirija sus entrenamientos o no puedan asistir a sus sesiones por incompatibilidad horaria. También, en algunos deportes y nivel aficionado, serviria como ayuda para quienes deseen mejorar su preparación física entrenando los dias en que no asisten a los entrenamientos técnicos del club. No obstante cada caso será diferente y requerirá un proceso de personalización de la propuesta de actividades físicas a realizar. Por esto lo mejor es exponer cada situación personal al entrenador para que nos asesore debidamente.

“Aproximación a los aspectos psicológicos en algunas pruebas de resistencia”.

 

La mayoría de los corredores de maratón aluden a aspectos psicológicos, como fundamentales para acabar la distancia de esta épica carrera, así como para hacer una buena marca e incluso para soportar los entrenamientos previos que requiere. A pesar de realizar estas consideraciones ¿hacen algo para mejorar, ajustar o desarrollar estas supuestas habilidades psicológicas?. En la misma situación se encuentran los corredores de ultradistancias como los 100 km, los triatletas, especialmente los “ironman”, los corredores de montaña, natación en aguas abiertas, esqui de fondo, ciclistas, etc. 

 Entre la elite y el corredor o deportista popular (aficionado, amateur, …) encontramos, y perdonarme el reduccionismo, como diferencias más visibles la marca que consiguen y el puesto en la clasificación. Pero aún así,  cualquiera, en estas disciplinas deportivas sean los primeros o los últimos, disponen de mucho tiempo para pensar. Esta actividad mental tendrá un peso específico tanto en el resultado final como en las emociones que cada uno percibirá antes, durante y al finalizar sus distancias o largos recorridos.

 ¿Pueden los altibajos físicos durante la carrera minimizar sus efectos (tener control sobre ellos) con ayuda de la mente?, ¿pueden los muros subjetivos reducirse o desintegrarse?, ¿podemos disfrutar más entrenando aún en las sesiones más duras o largas, podemos conservar la ilusión y el interés constante a lo largo de la preparación?.

 La psicología del deporte puede responder a estas preguntas, gracias a la aplicación de estrategias estrechamente relacionadas con conceptos que frecuentemente empleamos en el contexto deportivo a pesar de estar poco presentes en la programación general del entrenamiento y menos todavía como aspectos a trabajar asignados a determinadas tareas.

 Me refiero a capacidad mental para soportar grandes esfuerzos durante mucho tiempo,  motivación, concentración, objetivos,  autoconfianza, estrés, etc. Cabe puntualizar que esa capacidad a la que hago referencia en primer lugar, a mi parecer, técnicos y deportistas, tendemos erróneamente a denominarla “capacidad de sufrimiento”, cargándola innecesariamente de un carácter negativo, nocivo psicológicamente hablando, para la mayoría de los corredores (triatletas, ciclistas, nadadores, esquiadores, …). Es más positivo percibir control sobre nuestros actos, presentes y futuros, y entre estos últimos el mejor ejemplo es cuando pensamos enfrentarnos a una exigente prueba deportiva. Hemos de hacerlo con la idea de que nos vamos a “esforzar” lo que queramos o podamos, buscando el equilibrio entre nuestros objetivos, posibilidades y nuestras sensaciones en el transcurso de la carrera. Cuando no es así, y pensamos que vamos a “sufrir”(generalmente sin concretar nada), algunos deportistas percibimos un incremento desproporcionado del estrés, siendo este mayor cada día que nos acercamos a la carrera, manifestándose en forma de ansiedad y  alcanzando su punto álgido en los momentos previos al pistoletazo de salida. Dependiendo de diferencias individuales en la forma de responder en estas situaciones, veremos a  algunos atletas con dificultades para descansar la noche anterior o con alteradas pautas de alimentación (pérdida de apetito) o también con cambios en la conducta que afecten a los ejercicios de calentamiento como puede ser la verborrea precompetitiva, situación donde una excitada sociabilidad dificulta la concentración en la rutina de calentamiento, algo que podríamos mejorar siguiendo un guión en papel o el orden memorizado de ejercicios, sin dejar de disfrutar de la compañía de otros atletas,  compartir las emociones que invaden el ambiente los minutos previos a una carrera y cosechar del deporte estos beneficios. No obstante y con un sentido más positivo la proximidad de la carrera puede sobremotivarnos, junto con la reducción de entrenamiento sentirnos físicamente mejor que nunca, pero este es un efecto de la sobreactivación  al igual que los que contrariamente también pueden presentarse, como sentirnos algo ansiosos, más tensos y agarrotados,  más alterados de lo normal, e incluso irritables y preocupados.

 El nivel de motivación deberá conservarse alto para poder enfrentarse a los entrenamientos más duros o incluso para salir de casa a entrenar con mala climatología y tras un agotador día de trabajo. Alguna lesión confirmada médicamente o molestia percibida, el resultado de algún test u otras circunstancias de la vida extradeportiva del corredor pueden influir negativamente en este estado del interés por alcanzar nuestro objetivo final y que en esos momentos podría parecernos todavía lejos o a veces casi ya imposible de lograr. Mejor que desmoralizarnos y abandonar, o arrastrarnos por los caminos, sin la misma ilusión que antes, hemos de recurrir a nuestra personal determinación de objetivos, si la hicimos correctamente en los primeros días de preparación, ahora solo tendremos que hacer unos cuantos retoques para poder seguir entrenando de forma adecuada a nuestra capacidad actual y en busca solo de las metas competitivas que razonablemente podamos alcanzar.

 Gran parte de nuestro éxito final también dependerá del grado de autoconfianza, pues regulará nuestro estrés previo y seguramente pondrá el límite de rendimiento de cada uno en su lugar (siempre que la expectativa que tenemos sobre el rendimiento de nuestras capacidades se ajuste a la realidad). Baja autoconfianza puede suponer un rendimiento bajo, al llevar un ritmo inapropiadamente lento con respecto a nuestras posibilidades y por el contrario el exceso de confianza en las propias posibilidades puede abocarnos al fracaso (claro ejemplo puede ser la precipitación al leer el mapa en la orientación deportiva y los errores que de ello se derivan).

“Los Psicólogos del Deporte, cada vez más, al servicio de los deportistas”

 

A pesar de la importante contribución que están realizando los psicólogos en el ámbito deportivo, todavía hoy en día la participación de estos profesionales, por supuesto, de los especializados en Psicología de la Actividad Física y el Deporte, no está consolidada plenamente.

Deportistas que ya habían alcanzado elevadas cotas de rendimiento, tales como haber sido medallistas en grandes campeonatos o ser poseedores de algún record, han manifestado su satisfacción desde la incorporación de un psicólogo del deporte al grupo de técnicos que controlan y dirigen su entrenamiento.


Jose Luis Raga

Aunque pocos son los deportistas que en la actualidad nieguen la importancia de los factores psicológicos, principalmente durante la competición, es general el desconocimiento de cómo funciona y para que puede servir el entrenamiento psicológico.

Una situación ideal de entrenamiento debería contar fundamentalmente con  programas específicos de entrenamiento físico, técnico, táctico y psicológico. Todos ellos interrelacionados y proporcionados según los requerimientos de cada deporte y las necesidades individuales de cada deportista.

Por lo tanto la participación del psicólogo idealmente partiría desde su integración en el equipo técnico. El objetivo de su intervención es el aumento del rendimiento deportivo, pero sobre todo pretende conseguir que este sea estable, adecuándose al estado físico y el nivel técnico-táctico del deportista en el momento de la competición. Intenta lograr que los deportistas rindan al máximo de sus posibilidades reales, y que estos puedan alcanzar sus metas. Para ello tiene en cuenta las peculiaridades de cada deporte (individual, equipo, resistencia, técnico, lucha,…) y las necesidades de cada individuo.

Las cualidades psicológicas necesarias para el buen rendimiento deportivo no son innatas, pueden aprenderse y entrenarse. Las diferencias individuales entre deportistas determinarán la necesidad y el tipo de entrenamiento adecuado para poder llegar a dominar sus habilidades sistemáticamente.

Los deportistas entrenamos la fuerza o la flexibilidad, porque hemos asumido que es necesario mejorar estas cualidades físicas, entre otras y salvando las diferencias entre deportes, para mejorar nuestro rendimiento; no lo hacemos porque estemos lesionados. También reconocemos la importancia de mejorar la técnica de nuestro deporte y para ello hacemos innumerables repeticiones de ejercicios. Aún cuando parece que dominamos el movimiento técnico, nuestro entrenador y nosotros mismos nos exigimos más para mejorar, para rendir más, para ganar si es posible. La cuestión es que existen toda una serie de aspectos que tanto los técnicos como los deportistas pensamos que son también muy importantes para alcanzar esos objetivos a los que dedicamos tanto tiempo y esfuerzo. Motivación, atención, concentración, confianza, comunicación, relajación o activación adecuadas, etc, son factores psicológicos relevantes para el rendimiento deportivo y entrenarlos está tan justificado como hacer preparación física o técnica.

Hemos de reconocer que son pocos todavía, en relación a la demanda potencial, los psicólogos especializados, pero la demanda real es creciente así como la formación y las posibilidades de contar con un profesional que cubra la parte de la preparación de los deportistas que tan solo  él psicólogo puede desempeñar, eso si, coordinado con el entrenador;  igual que debiera hacer el médico, el fisioterapeuta, o el preparador físico, cuando este último es un individuo diferente al técnico principal.

Al igual que no necesariamente hacemos preparación física porque tengamos una lesión o estemos débiles, sino porque queremos estar más fuertes, tampoco realizamos entrenamiento técnico porque no sepamos hacer un movimiento, sino para hacerlo mejor. Así pues llevaremos a cabo actividades propuestas por el psicólogo, por ejemplo, para mejorar nuestra motivación  en los entrenamientos, incrementar y/o conservar la concentración durante la competición, mejorar la capacidad de relajarse o activarse según convenga, olvidar los errores y saber sobreponerse a ellos, aprender a controlar nuestra conducta ante la provocación o la presión…

¿Qué “no” hace el psicólogo del deporte?

a) El psicólogo del deporte no es un psicólogo clínico, y por lo tanto no trabaja con personas con problemas mentales, sino que trabaja con deportistas, personas que necesitan aprender y entrenar determinadas habilidades psicológicas necesarias para rendir al 100% durante la competición.

b) El psicólogo del deporte no es alguien que siempre nos hace contestar interminables cuestionarios en su consulta, sino que empleará esta técnica de recogida de información, solo, cuando sea estrictamente necesaria, se entrevistará con nosotros, nos verá entrenar y competir, y después intentará darnos soluciones prácticas para mejorar.

c) El psicólogo del deporte no intenta hacernos cambiar de modo de pensar, ni se dedica a dar una charla cada vez que viene a una sesión de entrenamiento o dos días antes de la competición, enseña, al igual que el entrenador, las habilidades (técnicas) y propone ejercicios para entrenarlas.

d) La intervención del psicólogo del deporte no produce resultados de forma inmediata, ni hace uso de recetas mágicas. Al igual que en otras facetas del entrenamiento establecerá objetivos a corto, medio y largo plazo; los efectos serán en gran medida consecuencia del trabajo del propio deportista, y el rendimiento deportivo de la acción conjunta de los factores que tienen influencia sobre él.

Tú también eres un “Deportista”

Si consideramos deportista, a aquella persona de cualquier edad que entre otras cosas dedica un considerable tiempo y esfuerzo de su vida a prepararse para competir, a veces solo mejorar un poco (mucho para él o ella dado lo importante que es para ese individuo), o únicamente conseguir participar con relativa eficacia en una especialidad deportiva, estamos incluyendo no solo a los que consideramos profesionales del deporte sino también a muchos más que entrenan varios días a la semana, también a los árbitros, a los jóvenes que empiezan en escuelas deportivas, a los paralímpicos, etc. Todos aquellos que creamos entrar en este gran grupo podemos educar o  intentar mejorar algunas habilidades psicológicas. La psicología del deporte tiene las herramientas y el especialista puede ponerlas a nuestro alcance. Después, quizás, seamos capaces de concentrarnos durante más tiempo, de esforzarnos y resistir más,…..hacerlo mejor, llegar antes a meta, “conseguir juego, set y partido”. Quizás no sea la final de un Campeonato del Mundo, pero bastará con que se trate de un objetivo personal, un reto, un nuevo paso en tu vida deportiva, una meta soñada, algo importante para ti y el esfuerzo de entrenamiento, también psicológico habrá valido la pena.

José Luis Raga Arquimbau
Psicólogo del Deporte